Nuestros transformadores sumergidos en aceite están destinados principalmente a proyectos de transmisión y distribución de energía a gran escala. Destacan por su alta eficiencia, durabilidad y excelente capacidad de disipación de calor, cumpliendo con los requisitos de operación estable a largo plazo en grandes proyectos energéticos.
Primera ventaja: excelente disipación de calor y alta eficiencia. Utilizamos aceite mineral de alta calidad o aceite éster natural como medio aislante y refrigerante, con gran capacidad térmica que elimina rápidamente el calor generado en el funcionamiento, manteniendo el transformador estable a temperatura segura. El diseño optimizado del núcleo y los devanados mejora aún más la eficiencia energética y reduce pérdidas.
Segunda ventaja: gran resistencia y larga vida útil. El depósito del transformador está fabricado en acero de alta calidad con tratamiento anticorrosivo, con gran resistencia a la corrosión e impactos, ideal para entornos exteriores adversos. El aceite aislante utilizado tiene gran estabilidad, protegiendo eficazmente los componentes internos, con una vida útil superior a 30 años.
Tercera ventaja: alta capacidad de carga. Diseñados según normativas internacionales, soportan fuertes sobrecargas, se adaptan a fluctuaciones de carga en la operación real y garantizan un suministro eléctrico estable sin afectar el sistema de potencia. Se usan ampliamente en redes eléctricas, plantas de energías renovables, parques industriales y más proyectos de transmisión y distribución.
Ofrecemos transformadores sumergidos en aceite desde 110kV hasta 750kV, con capacidades de 500kVA hasta 100MVA, aptos para todo tipo de proyectos energéticos de gran escala. Cuentan con tecnología de sellado avanzada para evitar fugas de aceite e incorporan funciones básicas de monitoreo para facilitar inspección y mantenimiento diario. Nuestros transformadores sumergidos en aceite son confiables y duraderos, la elección ideal para sus proyectos de transmisión y distribución de energía.
