El transformador desempeña un papel indispensable en el sistema eléctrico y es el equipo central de transmisión y distribución. Al variar la tensión y la corriente, garantiza un uso eficiente y seguro de la electricidad en diferentes situaciones. Los transformadores pueden reducir la alta tensión generada por las centrales eléctricas a un nivel adecuado para uso doméstico e industrial, y también pueden aumentar la baja tensión a una alta tensión adecuada para la transmisión a larga distancia, reduciendo así la pérdida de energía durante la transmisión. Esta función de conversión de tensión es fundamental para el funcionamiento eficiente del sistema eléctrico. El transformador también cuenta con una función de aislamiento, que no requiere conexión eléctrica directa, lo que evita interferencias eléctricas entre diferentes circuitos y garantiza el funcionamiento estable del sistema eléctrico.
Con el continuo progreso de la ciencia y la tecnología, la industria de los transformadores se actualiza constantemente para satisfacer las necesidades de la sociedad moderna de sistemas eléctricos eficientes, ecológicos e inteligentes. Los transformadores modernos priorizan la conservación de la energía y la protección del medio ambiente, utilizando análisis de big data y tecnología de aprendizaje automático para analizar los datos de funcionamiento del transformador, predecir posibles fallos con antelación y reducir el tiempo de inactividad y los costes de mantenimiento. El transformador inteligente también puede ajustar automáticamente su estado operativo según la situación de carga, optimizar la tensión de salida y mejorar la estabilidad y la fiabilidad del sistema. Como equipo eléctrico clave, el transformador de propósito general no solo desempeña un papel fundamental en la transmisión y distribución, sino que también contribuye de forma importante a promover el uso eficiente de la energía y el desarrollo sostenible. La industria de los transformadores se está desarrollando en torno al ahorro energético, la protección del medio ambiente, la inteligencia y la eficiencia. Estas tendencias no solo mejoran el rendimiento y la fiabilidad de los transformadores, sino que también suponen un sólido apoyo para la modernización y la inteligencia de los sistemas eléctricos.
